Fitness para adultos mayores: ejercicios seguros basados en ciencia para equilibrio, fuerza y autonomía
- Luciana Castro
- 24 jul
- 3 Min. de lectura
A medida que envejecemos, mantenernos activos no solo es recomendable: es esencial. El fitness adaptado para adultos mayores se ha convertido en una herramienta poderosa para prevenir caídas, ganar autonomía y mejorar la calidad de vida. Y lo mejor: no se trata de levantar pesas pesadas, sino de moverse con conciencia, propósito y ciencia.
En este artículo, exploramos ejercicios seguros y efectivos, respaldados por referentes como Stuart McGill, Andrew Huberman, Gray Cook, Brad Schoenfeld y Thomas Myers, pensados específicamente para mejorar el equilibrio, la fuerza y la movilidad funcional en la tercera edad.
¿Por qué es clave el entrenamiento físico en la tercera edad?
El cuerpo humano está diseñado para moverse, y eso no cambia con la edad. Muy por el contrario: a partir de los 60 años, el sedentarismo puede tener efectos negativos mucho más rápidos y profundos, afectando la musculatura, los reflejos y hasta la salud emocional.
Según el neurocientífico Andrew Huberman, el ejercicio físico es uno de los estímulos más poderosos para mantener el cerebro joven, la memoria activa y el sistema nervioso en equilibrio. Además, múltiples estudios demuestran que las personas mayores que se ejercitan con regularidad tienen menos riesgo de sufrir caídas, fracturas o dependencia funcional.
Principios del movimiento seguro en adultos mayores
Control antes que fuerza (Stuart McGill)
El experto en columna vertebral Stuart McGill enfatiza que no se trata solo de entrenar músculos, sino de entrenar el control del cuerpo. En personas mayores, el foco debe estar en movimientos que protejan la columna y mejoren la estabilidad.
Fascias y movilidad funcional (Thomas Myers)
El autor de Anatomy Trains propone mirar el cuerpo como un sistema de “líneas miofasciales”. Esto significa que, al moverse, el cuerpo no lo hace por músculos aislados sino por cadenas conectadas. Por eso es tan importante mejorar la movilidad y la elasticidad general del cuerpo.
Patrones de movimiento (Gray Cook)
Cook, creador del Functional Movement Screen (FMS), señala que es fundamental recuperar patrones de movimiento naturales y funcionales, como agacharse, girar o ponerse de pie, antes de pasar a ejercicios más intensos.
5 ejercicios seguros y efectivos para adultos mayores
Aquí te presentamos cinco ejercicios simples, pero muy poderosos, que podés realizar en casa o en un entorno controlado. Siempre es recomendable consultar previamente con un profesional de salud o del movimiento.
1. Marcha consciente con apoyo
Objetivo: Activar el equilibrio y la coordinación. Cómo hacerlo: Caminar en línea recta, a paso lento, con el apoyo de una silla o baranda si es necesario. Enfocarse en levantar bien los pies, mantener el tronco recto y mirar al frente. Basado en: Principios de control motor y propriocepción (Gray Cook, Myers).
2. Puente de glúteos en el suelo
Objetivo: Activar glúteos y estabilizar la zona lumbar. Cómo hacerlo: Acostarse boca arriba, rodillas flexionadas y pies apoyados. Elevar la pelvis lentamente hasta formar una línea entre rodillas y hombros. Mantener 3 segundos y bajar controladamente. Basado en: Spine-sparing training de Stuart McGill.
3. Sentadillas asistidas a una silla
Objetivo: Fortalecer piernas y mejorar la funcionalidad cotidiana. Cómo hacerlo: Pararse frente a una silla. Flexionar rodillas y caderas para sentarse lentamente y volver a pararse usando los talones. Basado en: Enfoque de entrenamiento funcional y fuerza adaptada de Brad Schoenfeld.
4. Plancha isométrica modificada (apoyos en rodillas)
Objetivo: Activar el core y mejorar la estabilidad. Cómo hacerlo: En el suelo o sobre una colchoneta, apoyar antebrazos y rodillas. Mantener el abdomen contraído por 10 a 15 segundos. Basado en: Ejercicios de estabilidad central recomendados por McGill y Huberman.
5. Movilidad articular suave
Objetivo: Mantener la amplitud de movimiento en hombros, caderas y columna. Cómo hacerlo: Realizar rotaciones suaves de cuello, hombros, caderas y tobillos. Añadir movimientos lentos de brazos en forma circular. Basado en: Principios fasciales de Thomas Myers.
Consejos de seguridad y progresión
Empezá despacio y aumentá gradualmente.
Utilizá apoyos cuando trabajes el equilibrio.
Escuchá al cuerpo: no debe doler.
Enfocate en la respiración durante cada ejercicio.
La constancia es más importante que la intensidad.
¿Cómo empezar hoy?
La clave está en crear una rutina progresiva, que combine fuerza, equilibrio y movilidad. Un plan semanal de 3 a 4 sesiones cortas puede tener un impacto enorme. Si es posible, realizá los ejercicios acompañado o bajo supervisión, especialmente al principio.
Como afirma Huberman: “El movimiento no solo fortalece los músculos, también mantiene joven al sistema nervioso.”
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