¿Existe una postura perfecta? Spoiler: No. Pero sí podés mejorar la tuya
- Mariano Taquias
- 28 may 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 29 may 2025
Tu cuerpo habla. Y lo hace incluso cuando estás en silencio.
Todos tenemos una postura… y ninguna es igual
¿Sentís que tu postura está mal? ¿Creés que deberías “enderezarte”? Antes de autocastigarte, vamos a lo esencial:
No existe una única “postura correcta” universal. Cada persona tiene una historia corporal: tu genética, tus hábitos, tu entorno, tus emociones. Todo eso moldea cómo te parás, caminás o respirás.
Lo que para uno es “alineado”, para otro puede ser forzado. La postura es un equilibrio dinámico, no una figura estática.
La ciencia detrás de cómo te sostenés
Desde el siglo XIX, científicos como Flourens, Bell, Sherrington y Babinski ya hablaban de cómo el cuerpo se adapta a la gravedad.
✔️ El sistema vestibular, los ojos, los músculos y la piel trabajan juntos como una orquesta que sostiene tu cuerpo.
✔️ Tu cerebro interpreta señales todo el tiempo para saber dónde estás en el espacio. Si esa interpretación falla, la postura también se desorganiza.
Como decía el neurofisiólogo Roll: “el cuerpo es una lectura constante del mundo exterior”.
¿Y entonces qué es una “buena postura”?
Una buena postura no es “militar” ni “derecha”. Es aquella que te permite moverte sin dolor, sin esfuerzo extra y sin tensión innecesaria.
🏃 Funcionalidad > Estética No importa si tus hombros no están “perfectamente alineados”. Lo que importa es si podés respirar bien, moverte sin dolor y sostenerte con eficiencia.
✔️ ¿Te sentís liviano?
✔️ ¿Podés caminar sin fatiga?
✔️ ¿Respirás sin esfuerzo?
Entonces tu postura está haciendo su trabajo.
Tu postura también depende de tus emociones
Sí, la postura también es emocional. Ansiedad, estrés, tristeza, miedo… todo eso se refleja en cómo te posicionás.
La Dra. Candace Pert descubrió que el cuerpo guarda emociones en tejidos. Y Huberman explica cómo el nervio vago regula la postura según tu estado mental.
Una persona ansiosa tiende a cerrarse. Una persona tranquila se abre y respira mejor.
Tu postura es un espejo de tu estado interno.
¿Y qué puedo hacer para mejorarla?
No existen fórmulas mágicas. Pero sí estrategias reales, sostenibles y basadas en ciencia:
Entrená fuerza
No solo es para músculos: mejora la estabilidad postural.
Cadenas musculares bien activadas ayudan a sostener sin tensar.
Movete más durante el día
No te sientes como estatua: la mejor postura es la que cambia.
Cambiá de posición cada 45-60 minutos.
Respiración consciente
Respirar por nariz, profundo y con el diafragma, ayuda al control postural.
Probalo: parate derecho, respirá hondo… tu cuerpo se reorganiza solo.
Trabajá tu mente
Postura también es percepción. Y se entrena.
Técnicas como body scan, mindfulness o enfoque sensoriomotor ayudan a reconectar.
En Zonda creemos esto:
No venís roto. No necesitas "corregirte". Necesitas entender cómo te movés, qué influye en tu cuerpo, y cómo podés crear nuevas posibilidades.
La postura es una expresión. La solución no está en forzarte, sino en entrenarte para sentirte mejor
¿Querés empezar a moverte mejor sin caer en fórmulas vacías?
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