Ansiedad: entrenar para soltar fuerza, frío y la ciencia de liberar lo que pesa en la mente.
- Luciana Castro
- 4 jun 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 5 jun 2025
❝La ansiedad no siempre se calma meditando. A veces, también se alivia cargando peso y enfrentando el frío.❞
En un mundo donde la ansiedad es parte del día a día, cada vez más investigaciones muestran que el entrenamiento de fuerza y la exposición controlada al frío no solo transforman el cuerpo… también impactan directamente en cómo nos sentimos, pensamos y reaccionamos al estrés.
Y esto no es solo una idea popular en redes sociales: la neurociencia más actual y robusta lo respalda.
Ansiedad: el enemigo silencioso del siglo XXI
Más de 260 millones de personas sufren trastornos de ansiedad a nivel mundial (OMS). Es uno de los grandes desafíos contemporáneos para la salud mental.
La buena noticia: no todo el tratamiento tiene que ser farmacológico o psicológico. El cuerpo en movimiento y la exposición al frío también pueden regular la mente.
¿Qué pasa cuando entrenamos fuerza?
Andrew Huberman, neurocientífico de la Universidad de Stanford, ha explicado en repetidas ocasiones que:
“El entrenamiento físico, en especial el de resistencia, actúa como un regulador de la respuesta del sistema nervioso al estrés crónico.”
Esto ocurre a través de múltiples vías:
Regulación del sistema nervioso simpático (modo “lucha o huida”)
Liberación de neurotransmisores clave como dopamina, serotonina y endorfinas
Mejora del sueño
Construcción de resiliencia emocional, al atravesar desafíos físicos
El frío también calma
Wim Hof, conocido como The Iceman, popularizó un método que combina respiración, enfoque y exposición al frío. ¿Qué tiene esto que ver con la ansiedad? Muchísimo.
La ciencia confirma que exponerse brevemente al frío:
Reduce la actividad del sistema nervioso simpático, calmando la mente
Baja la frecuencia cardíaca y mejora la circulación
Aumenta la dopamina y adrenalina en forma controlada
Favorece el descanso profundo
Un estudio de PLOS ONE mostró que el método Wim Hof puede regular la respuesta inflamatoria al estrés, generando beneficios neurofisiológicos duraderos (The Guardian, 2024).
¿Cómo aplicarlo?
Elemento Recomendación
Fuerza: 2–3 veces por semana, 45 min, repeticiones controladas
Frío Duchas frías de 1–3 min, después del entrenamiento o al comenzar el día
Respiración: Técnica Wim Hof o respiración diafragmática, de 5–10 min diarios
Duración sugerida: Al menos 6–8 semanas para observar cambios emocionales
Si tenés antecedentes de ansiedad severa o condiciones médicas, consultá antes con un profesional.
¿Por qué funciona?
Movimiento y respiración → activan la vía parasimpática (calma)
Exposición al esfuerzo y al frío → entrenan tu respuesta frente al estrés
Autocontrol físico → mejora la percepción de control emocional
Liberación neuroquímica → mejora estado de ánimo y reduce síntomas ansiosos
No todo lo que calma la mente tiene que venir del silencio.
A veces, se trata de moverse, respirar hondo y atravesar lo incómodo con intención.
Entrenar para soltar no es rendirse. Es elegir qué soltar para avanzar.
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